Crecimiento laboral en EE. UU. en octubre: 165.000 empleos y desempleo al 4,1%
En octubre, EE. UU. añadió 165.000 puestos, mientras la tasa de desempleo bajó al 4,1 %. El mercado laboral muestra resiliencia pese a la incertidumbre tecnológica y energética.
Por NYT > Business · 6 de noviembre de 2026
El último informe del Bureau of Labor Statistics mostró que en octubre EE. UU. añadió 165.000 empleos y la tasa de desempleo cayó al 4,1%.
Los datos de agosto y septiembre se revisaron al alza, sumando 84.000 puestos adicionales, y los salarios por hora promedio aumentaron un 3,1% respecto al mismo periodo del año anterior.
El mercado laboral mantiene una imagen saludable a pesar de la política arancelaria de la administración Trump, la guerra en Irán que eleva los precios de la energía y la incertidumbre generada por la inteligencia artificial. Las despidos se mantienen en niveles históricamente bajos y los trabajadores muestran reticencia a abandonar sus puestos, lo que indica una alta retención de talento dentro de las empresas.
Los empleadores siguen contratando a un ritmo lento pero constante, y la tasa de desempleo permanece en un rango estrecho durante los últimos dos años, lo que refuerza la resiliencia del mercado. Este patrón de contratación sostenida sugiere que, aunque el crecimiento no sea explosivo, la demanda de mano de obra sigue siendo sólida, manteniendo la estabilidad en el empleo.
Sin embargo, los buscadores de empleo, especialmente los recién graduados universitarios, encuentran pocas oportunidades, y la inflación continua erosionando el poder adquisitivo a pesar de la moderada subida salarial. Este contraste entre la estabilidad de la contratación y la falta de oportunidades para ciertos grupos genera preocupación entre los trabajadores jóvenes, quienes perciben una brecha creciente entre la oferta y la demanda de empleo.
La inteligencia artificial sigue siendo una preocupación dominante. Aunque no ha provocado pérdidas masivas de empleo, se observa una posible reducción de contrataciones de nivel inicial en servicios financieros e información, aunque también se atribuyen a tasas de interés altas y cambios en la demanda post-pandemia. Los economistas señalan que la tecnología puede estar ralentizando la contratación en sectores que dependen de habilidades específicas, pero el impacto aún no es concluyente.
Al mismo tiempo, la encuesta de vacantes y rotación laboral indica que la tasa de renuncias aumentó en septiembre, señal de que los trabajadores se sienten más seguros al buscar nuevas posiciones. Este aumento en las renuncias puede interpretarse como un indicador de confianza en la capacidad de encontrar empleo, lo que podría impulsar la movilidad laboral y la búsqueda de mejores oportunidades.
En el sector de servicios profesionales, el crecimiento es débil y el sector de información continúa recortando puestos; Microsoft anunció recientemente ofertas de compra de empleados, pero los despidos siguen siendo bajos incluso en áreas de oficina. La reducción de personal en empresas tecnológicas se ha visto acompañada por la compra de empleados, una estrategia que busca retener talento sin aumentar la plantilla de manera significativa.
El impacto de la IA se hace más evidente en trabajos manuales: la construcción de centros de datos y la fabricación de chips generan empleo, compensando pérdidas en otras áreas. Después de las elecciones intermedias, las acciones tecnológicas sufrieron caídas, reflejando la preocupación de los inversores por la posible desaceleración de la construcción de centros de datos. Esta volatilidad en el mercado de valores subraya la sensibilidad del sector tecnológico a las fluctuaciones políticas y económicas.
La encuesta de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan mostró un aumento del 6% mes a mes, aunque sigue 10% por debajo del nivel de febrero y sin cambios año tras año. Los mercados abrieron con ganancias, el S&P 500 subió un 0,7% y el Nasdaq un 1,7%, marcando una reversión frente a la turbulencia tecnológica del día anterior. Este comportamiento sugiere que, a pesar de la incertidumbre, los inversores mantienen una perspectiva moderada sobre la economía.
En conjunto, el mercado laboral estadounidense continúa mostrando fortaleza, pero enfrenta desafíos vinculados a la inflación, la incertidumbre tecnológica y la dinámica de los salarios, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la contratación en el futuro cercano. La combinación de factores macroeconómicos y tecnológicos requiere una vigilancia constante para entender cómo evolucionará la demanda de empleo y la capacidad de las empresas para adaptarse a un entorno en constante cambio.
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