Congreso paraguayo bloquea renuncia de Peña y avanza con juicio político
El Congreso de Paraguay rechazó la renuncia del presidente Santiago Peña para evitar su fuero como senador vitalicio, y se inició un proceso de juicio político que podría llevarlo a la destitución.
Por BBC Mundo · 5 de noviembre de 2026

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia el jueves ante el escándalo que rodea la intervención del Ueno Bank, uno de los principales bancos del país. La medida, que buscaba preservar la estabilidad y la paz social, fue rechazada por el Congreso, que decidió no aceptarla para impedir que Peña obtuviera el fuero constitucional que le otorgaría inmunidad como senador vitalicio.
La decisión de no aceptar la renuncia se tomó tras la salida de varios diputados del Partido Colorado, el partido de Peña, que abandonaron la sesión antes de votar. La falta de quórum obligó a que el Congreso dejara la renuncia sin efecto y, simultáneamente, se aprobó la apertura de un juicio político contra el mandatario.
El proceso de juicio político, impulsado por senadores de la oposición y del propio Partido Colorado, busca destituir a Peña y permitir que la Fiscalía lo investigue por presuntas responsabilidades en el caso Ueno Bank. El presidente, que asumió el cargo en agosto de 2023, anunció en X que se presentaría al juicio y ejercería su defensa.
El escándalo del Ueno Bank se originó cuando el Banco Central del Paraguay intervino la entidad el martes, tras detectar que no cumplía con los requisitos de solvencia. Cerca de tres millones de clientes quedaron sin acceso a sus depósitos, generando protestas en la calle.
Peña, quien había sido accionista del grupo propietario del banco hasta el año pasado, fue acusado de conflicto de intereses por sus vínculos con Ueno Holding SAECA y por la intervención indebida en el Instituto de Previsión Social (IPS), donde se habría canalizado fondos hacia el banco.
La acusación también señala posibles beneficios patrimoniales indebidos, préstamos recibidos del banco y denuncias previas relacionadas con su patrimonio. Además, se cuestionan decisiones y omisiones políticas de su gestión que, según la Fiscalía, afectaron la confianza en el sistema financiero.
El Congreso, al no aceptar la renuncia, evita que Peña se convierta automáticamente en senador vitalicio, lo que le otorgaría un fuero que dificultaría una persecución penal inmediata. Para despojarle ese fuero se requeriría el voto de una mayoría parlamentaria.
Con la continuidad del juicio político, el Congreso facilita que Peña sea eventualmente acusado y procesado penalmente sin necesidad de iniciar un procedimiento de desafuero. Si los senadores aprueban la destitución, Peña quedará expuesto a un posible procesamiento penal.
Peña, en su mensaje en X, afirmó que responderá a las acusaciones y que ejercerá su derecho a la defensa con argumentos y pruebas, respetando la Constitución y las instituciones de la República.
El proceso político y jurídico que se abre en Paraguay plantea un escenario de incertidumbre para el país. La decisión del Congreso de bloquear la renuncia y avanzar con el juicio político refleja la compleja dinámica entre la necesidad de garantizar la estabilidad institucional y la exigencia de rendición de cuentas ante la ciudadanía.
El desenlace de este proceso dependerá de la votación de los senadores y de la capacidad de la Fiscalía para sustentar las acusaciones. Mientras tanto, la población paraguaya observa con atención los acontecimientos que podrían marcar un antes y un después en la política del país.
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