Eric Sadin critica la IA generativa y propone un castigo tecnológico
El pensador francés Eric Sadin, en su visita a Buenos Aires, denuncia la dependencia de la IA generativa y sugiere que la ausencia de smartphones por 24 horas sería un castigo divino.
Por LA NACION · 2 de noviembre de 2026
El filósofo y escritor francés Eric Sadin, nacido en 1973, llegó a Buenos Aires para presentar su último libro, *El desierto de nosotros mismos* (Caja Negra). Durante la conferencia, el autor expuso su visión crítica sobre la tecnología y la sociedad contemporánea, enfocándose en la creciente influencia de la inteligencia artificial generativa. Sadin sostiene que la dependencia de estas herramientas está erosionando la capacidad humana de pensar y crear de forma autónoma.
En su discurso, Sadin denunció que la generación actual de adultos está dejando a sus hijos “abandonados” frente a la IA. Según el pensador, el lanzamiento de ChatGPT en 2022 provocó que cientos de millones de usuarios adoptaran la tecnología sin considerar las implicaciones éticas ni la responsabilidad educativa. El autor argumenta que esta falta de supervisión ha generado un caos en las aulas, donde los docentes se ven desplazados y los estudiantes dependen de sistemas que pueden escribir en su lugar.
El autor también resaltó la singularidad de la cultura argentina, describiéndola como un lugar donde la atención y el cuidado hacia el otro son valores arraigados. Sadin observó que la población argentina mantiene relaciones sociales táctiles, caracterizadas por abrazos, besos y toques, lo que según él fortalece la presencia real entre las personas. Para el pensador, esta riqueza social contrasta con la creciente alienación digital que percibe en otras sociedades.
Durante la charla, Sadin hizo referencia al movimiento estudiantil francés que inició en septiembre, señalando que la insatisfacción de los jóvenes trasciende la falta de recursos educativos. El autor comparó la situación con un ideal histórico de protección social y servicios públicos, que según él se ha desmoronado. Sadin sostuvo que la pérdida de confianza en las instituciones ha generado un sentimiento de traición, provocando rencor y abandono entre la juventud.
En un momento de reflexión, Sadin propuso que, si Dios existiera, el castigo adecuado sería la desaparición de los smartphones durante 24 horas. El pensador argumentó que tal medida provocaría un sufrimiento colectivo, obligando a la sociedad a experimentar la falta de conectividad y a valorar la interacción humana directa. Esta propuesta, según él, serviría como recordatorio de la importancia de la responsabilidad ante la tecnología.
El autor también mencionó la próxima visita del Papa a Argentina y la encíclica que aborda la IA. Sadin afirmó que, aunque no se considera un cristiano inspirado, su obra ha sido leída por miembros del Vaticano. El pensador expresó su sorpresa al recibir una respuesta del claustro de Bernardinos en París, quienes lo invitaban a participar en programas de YouTube. Según Sadin, la encíclica del Papa plantea la necesidad de adaptar la educación a la tecnología, algo que él critica.
En conclusión, Eric Sadin utiliza su plataforma para alertar sobre los riesgos de la tecnología sin supervisión y la pérdida de valores humanos. Su crítica se centra en la educación, la responsabilidad de los adultos y la necesidad de un equilibrio entre innovación y ética. La propuesta de una ausencia temporal de smartphones busca generar conciencia colectiva y recordar que la tecnología debe servir al bien común, no reemplazar la interacción humana.
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