Renuncia de Santiago Peña debilita alianza de Trump en América Latina
El presidente paraguayo renunció tras un escándalo bancario, poniendo fin a la estrecha relación con la administración de Donald Trump.
Por LA NACION · 5 de noviembre de 2026
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció el 22 de octubre, apenas 45 días después de que el mandatario estadounidense Donald Trump lo elogió en una reunión en Nueva York con líderes de la región. El colapso del Ueno Bank, en el que Peña estaba involucrado, provocó la caída del mandatario y un golpe para la estrategia de Trump en América Latina.
En septiembre, durante el encuentro del Escudo de las Américas, Peña fue el primero en dirigirse a Trump tras su discurso. En inglés, el mandatario paraguayo elogiaba la “renovada estrategia” de Washington y afirmaba que Paraguay era un “amigo muy cercano” de Estados Unidos. Trump devolvió la cortesía, destacando el “excelente trabajo” de Peña.
Apenas 45 días después, Peña se vio acorralado por el escándalo bancario del Ueno Bank y presentó su renuncia. La noticia llega en un momento en que Trump también sufrió una derrota regional: el candidato derechista Flavio Bolsonaro, aliado del magnate, perdió el balotaje en Brasil y huyó a Florida.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca el 20 de enero de 2026, Peña había consolidado una relación política y económica estrecha con la administración republicana. Se alineó con la llamada “Doctrina Donroe”, la reinterpretación de la política exterior de Washington para consolidar la predominancia de Estados Unidos en el hemisferio occidental. Incluso, el día previo a la asunción de Trump, Peña calificó al equipo de política exterior de Washington, liderado por el secretario de Estado Marco Rubio, como un “sueño hecho realidad” para los intereses de Paraguay.
El vínculo entre ambas administraciones se fortaleció con el paso de los meses. El 18 de febrero, durante la reunión inaugural del Consejo de la Paz en Washington, Trump hizo un comentario sobre Peña que provocó risas entre los presentes, incluido Javier Milei. Trump dijo: “El presidente Peña, de Paraguay, está aquí. Un tipo joven y apuesto. Siempre es agradable ser joven y apuesto. Eso no significa que nos tengas que agradar. A mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos. Las mujeres, sí, me gustan. Pero los hombres... no tengo ningún interés”. El líder republicano terminó el intercambio con un elogio directo a Peña.
En una entrevista con Bloomberg durante su visita a Washington, Peña afirmó que América Latina se beneficiaría de la mayor implicación de Trump en la región. Comentó que la nueva estrategia de seguridad nacional y la revitalización de la Doctrina Monroe eran una buena idea, y aplaudió la decisión de Trump de capturar a Nicolás Maduro, una operación militar que generó fuertes divisiones en la región.
En el marco de la alianza estratégica entre Washington y Asunción, el mes pasado, antes de su llegada a la Argentina, el subsecretario de Estado norteamericano Christopher Landau, acompañado por el secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental Juan Pablo Segura, visitó Paraguay para abordar una agenda centrada en la seguridad regional, la lucha antiterrorista y la captación de inversiones. Durante la visita, Landau fue recibido en el Palacio de López por Peña, el entonces vicepresidente Pedro Alliana y el canciller Rubén Ramírez Lezcano. Landau destacó el papel estratégico de Paraguay y el renovado enfoque de la administración estadounidense hacia el hemisferio occidental, afirmando que “jamás hemos visto estos niveles de cooperación que convienen a ambos países”.
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